jueves, 24 de noviembre de 2011
viernes, 18 de noviembre de 2011
jueves, 24 de marzo de 2011
viernes, 11 de marzo de 2011
EL 16 DE MARZO NOS VAMOS A VER FALLAS.
LOS PAPIS ESTÁIS INVITADOS.
LOS QUE PODÁIS VENIR APUNTARLO EN
EL 18 DE MARZO SERÁ LA “CREMÀ” DE
TAMBIÉN ESTÁIS INVITADOS A VENIR.
RECORDAD QUE ESE DÍA CERRAMOS A LAS 15:00.
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¡Ya queda poco para las fiestas de fallas! En clase hemos pensado que sería una buena idea que este año tratásemos el tema del CIRCO.
Será un “broche final” perfecto para nuestro proyecto educativo. Y no digáis “yo no sé” porque nuestras maestras dicen que estáis hechos unos artistas y están muy contentas con vuestra participación en nuestro aprendizaje. Recordad, para la realización de los objetos debéis utilizar cualquier material que se pueda quemar, no se puede poner plástico, ni metales (y si podéis evitar el corcho, mejor)
DÍA DE ENTREGA: 16 DE MARZO 2011
Gracias por vuestra colaboración.
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El 18 MARZO TODOS LOS QUE QUERAIS PODEIS VENIR VESTIDOS DE FALLER@. SEGURO QUE ESTAREIS MUY GUAP@S.
LOS QUE NO TENGAIS TRAJE PODEIS VENIR CON
RECORDAD ES OPCIONAL
NO OBLIGATORIO.
¡¡NO OS OLVIDEIS DE QUE CERRAMOS A LAS 15:00 H !!
miércoles, 17 de noviembre de 2010
REPORTATGE FOTOGRAFIC DE NADAL
domingo, 26 de septiembre de 2010
PER A TOTS ELS QUE TENIU 5 MINUTS PER COMPARTIR...
EL BUSCADOR
Esta es la historia de un hombre al que yo definiría como buscador
Un buscador es alguien que busca. No necesariamente es alguien que encuentra. Tampoco esa alguien que sabe lo que está buscando. Es simplemente para quien su vida es una búsqueda.
Un día un buscador sintió que debía ir hacia la ciudad de Kammir. Él había aprendido a hacer caso riguroso a esas sensaciones que venían de un lugar desconocido de sí mismo, así que dejó todo y partió. Después de dos días de marcha por los polvorientos caminos divisó Kammir, a lo lejos. Un poco antes de llegar al pueblo, una colina a la derecha del sendero le llamó la atención. Estaba tapizada de un verde maravilloso y había un montón de árboles, pájaros y flores encantadoras. La rodeaba por completo una especie de valla pequeña de madera lustrada… Una portezuela de bronce lo invitaba a entrar. De pronto sintió que olvidaba el pueblo y sucumbió ante la tentación de descansar por un momento en ese lugar. El buscador traspaso el portal y empezó a caminar lentamente entre las piedras blancas que estaban distribuidas como al azar, entre los árboles. Dejó que sus ojos eran los de un buscador, quizá por eso descubrió, sobre una de las piedras, aquella inscripción … "Abedul Tare, vivió 8 años, 6 meses, 2 semanas y 3 días". Se sobrecogió un poco al darse cuenta de que esa piedra no era simplemente una piedra. Era una lápida, sintió pena al pensar que un niño de tan corta edad estaba enterrado en ese lugar… Mirando a su alrededor, el hombre se dio cuenta de que la piedra de al lado, también tenía una inscripción, se acercó a leerla decía "Llamar Kalib, vivió 5 años, 8 meses y 3 semanas". El buscador se sintió terrible mente conmocionado. Este hermoso lugar, era un cementerio y cada piedra una lápida. Todas tenían inscripciones similares: un nombre y el tiempo de vida exacto del muerto, pero lo que lo contactó con el espanto, fue comprobar que, el que más tiempo había vivido, apenas sobrepasaba 11 años. Embargado por un dolor terrible, se sentó y se puso a llorar. El cuidador del cementerio pasaba por ahí y se acercó, lo miró llorar por un rato en silencio y luego le preguntó si lloraba por algún familiar.
- No ningún familiar – dijo el buscador - ¿Qué pasa con este pueblo?, ¿Qué cosa tan terrible hay en esta ciudad? ¿Por qué tantos niños muertos enterrados en este lugar? ¿Cuál es la horrible maldición que pesa sobre esta gente, que lo ha obligado a construir un cementerio de chicos?.
El anciano sonrió y dijo: -Puede usted serenarse, no hay tal maldición, lo que pasa es que aquí tenemos una vieja costumbre. Le contaré: cuando un joven cumple 15 años, sus padres le regalan una libreta, como esta que tengo aquí, colgando del cuello, y es tradición entre nosotros que, a partir de allí, cada vez que uno disfruta intensamente de algo, abre la libreta y anota en ella: a la izquierda que fu lo disfrutado…, a la derecha, cuanto tiempo duró ese gozo. ¿ Conoció a su novia y se enamoró de ella? ¿Cuánto tiempo duró esa pasión enorme y el placer de conocerla?…¿Una semana?, dos?, ¿tres semanas y media?… Y después… la emoción del primer beso, ¿cuánto duró?, ¿El minuto y medio del beso?, ¿Dos días?, ¿Una semana? … ¿y el embarazo o el nacimiento del primer hijo? …, ¿y el casamiento de los amigos…?, ¿y el viaje más deseado…?, ¿y el encuentro con el hermano que vuelve de un país lejano…?¿Cuánto duró el disfrutar de estas situaciones?… ¿horas?, ¿días?… Así vamos anotando en la libreta cada momento, cuando alguien se muere, es nuestra costumbre abrir su libreta y sumar el tiempo de lo disfrutado, para escribirlo sobre su tumba. Porque ese es, para nosotros, el único y verdadero tiempo vivido.
miércoles, 22 de septiembre de 2010
REUNIÓN INICIO DE CURSO
ROGAMOS LA MÁXIMA PARTICIPACIÓN Y LA MÁXIMA PUNTUALIDAD. GRACIAS
SI PODEIS VENIR SIN NIÑOS SERÍA MUCHO MEJOR PARA LA ORGANIZACIÓN DEL CENTRO PUESTO QUE TODAS LAS EDUCADORAS ESTAREMOS EN LA REUNIÓN.
HABRÁ UNA EDUCADORA PARA AQUELLOS NIÑOS QUE NO TENGAN NINGÚN FAMILIAR PARA QUEDARSE CON ELLOS, PERO SOLO HAY UNA PARA TODOS. GRACIAS POR VUESTRA COMPRENSIÓN.
martes, 14 de septiembre de 2010
miércoles, 28 de julio de 2010
CARTA A LOS GRADUADOS
Todavía recordamos el curso en el que much@s de vosotr@s llegasteis a nuestra clase de las Abejas. Y, todavía, recordamos entre risas cómo cundía el pánico entre las educadoras cuando se aproximaba “la hora all-bran” (como la llamaba Mayte).
Eran, más o menos, las once de la mañana, y como por arte de la magia de Perete (de las que seremos toda la vida fans incondicionales, ya que detrás de todo gran mago siempre hay una increíble brujita) pasábamos del relajante momento de los masajes y la aromaterapia al estresante cambio de pañales entre llantos y gritos de todos nuestros “bichejos”.
A “la leona del desierto” (Carlota Arnal) y a “la raspa” (Sofía Ibáñez) les daba por “currarse”. A Kowalsky (Adrián), a Irene Ivanova y a “la Perete” (Andrea) les daba por entrar en concurso de “berridos” en el que, sin lugar a dudas, se llevaba la palma la última de las concursantes. El “pupilo” (Hugo Adán), “el cachochas” (Tomás Quevedo), Julián López y “tirali Martí” (Diego Martí) entraban en un estado de sordera selectiva que crispaba los nervios de Mayte (a la que recordábamos que debía respirar relajada y constantemente, si no quería empezar a hiperventilar). Y, finalmente, (y como no podía ser de otro modo) Gerard De Pardieu (Gerard Claros) y “el justiciero” (Andreu Roca) se dedicaban a ir de un lado para otro de la clase y a gritar intentando colarse en el turno de agua y del cambio de pañales. Y, cómo olvidar a “la termita humana” (Hodei Bárcena) apostado en la valla del “corralet” llorando y señalando hacia la cocina por si a Mónica Garí se le había pasado que se acercaba la hora de comer.
¿Me dejo a alguien? Ah, síííí… ¡Al bola! (Jordi Perete), ese bebé tumbado en la gandula (su lugar preferido) al que sólo se le veían ojos y moflas…, ¡pero qué moflaaaas! Ahí estaba, en plan pasota. Tres años después sigue igual.
Acabó el curso. El circo llegó a El Meu Món, y un trocito de nuestros corazones se fue cuando acabó el espectáculo. Nunca olvidaremos a “La mujer barbuda”.
Empezamos una nueva etapa en COCOBÓ echando de menos a Merche Bort y a Patricia Jover. Llegaron a clase los hermanos Sierra (Alberto y Andrea) para dejar de volver loca a su madre Marta. También, llegó “Jorgito” (Jorge Ania) acompañado de su inseparable coto-coto y de esa sonrisa que hacía que sus ojitos se cerrasen al estilo chun-lí. Por último, y para completar el cupo, la dolceta de Merche Segura nos pasó a Hugo Galdón y a “Vicentico-tico” (Vicente Llópis). Aunque, últimamente, y después de estos dos años con Vicente y su madre, no sé si fue un “traspaso” por edad de grupo o un “que tranquila me he quedado”. Qué paciencia ha de tener su padre. (Lidia, no pongas morros que te vemos. Os queremos, y os echaremos de menos, seguro).
En fin, que después de mucho batallar para que se quitasen los zapatos, comiesen de todo y solos, estuviesen bien sentados, durmiesen “la siesta sin fiesta” y los papis y mamis participasen un poco más en todo y no se olvidasen de nada, volvimos a finalizar el curso mandando a todos y a todas un mensaje de socorro para nuestra Madre Tierra.
Entre muchas alegrías y unos pocos disgustos, comenzó nuestro último año juntos. Mayte se despidió de los cocopintores que en un abrir y cerrar de ojos pasaron a ser cocolectores. Así fue como Manel Mingarro (“el pachorra”), Luís Mario Galie (“el simpático”), Iván Martínez (“el movido”), Eva Capella (“la puseta”, aunque sólo es una cuestión de tamaño porque…, hay que ver el genio que tiene la niña (mana més que Adriana…, que ja és un dir) y Valentín Gogiu (“el señorito” y amigo íntimo de “la puseta”) entraron en el grupo de los mayores.
Fue un curso de mucho trabajo. La China y la magia trajeron de cabeza a muchos papis y mamis que en numerosas ocasiones se acordaron de nuestros familiares. Aún así, conseguimos engañar a Leire Monfort (y a su mamá MªJosé que disfrutó, enormemente, de las Jornadas de Puertas Abiertas), a Ricardo Soler (que pasaba largos ratos haciendo compañía a la cocinera de “nuestro amor” mientras se “esforzaba” por quitarse él solo la chaqueta o colgar sin ayuda el saquito en su percha) y a Alejandro Sánchez (del que estamos muy contentas por su gran cambio en tan poco tiempo).
Entre éstas y aquéllas, Adriana tuvo que marcharse un poco entristecida por dejaros en la recta final del curso. “Adrianita” estaba a punto de llegar. Fue entonces cuando Lara entró a formar parte de esta gran familia. Se ganó a niños y adultos, y consiguió que Kira Muresan, Claudia Alves, Víctor Salvador y Elena Requena se integraran en su grupo sin problemas. Toda una profesional. De igual modo, Manel (al que Mónica Iglesias consiguió engañar con su sonrisa para que nos ayudase con los decorados de “Grease”) descubrió al sufrido educador que llevaba dentro. Y, para colmar nuestras alegrías, nació Sheila.
¿No nos negaréis que somos afortunadas? Crecemos con vuestr@s y nuestr@s hij@s, somos testigos de todo aquello que hacen por vez primera, consolamos sus lágrimas y compartimos sus risas, aprendemos con ell@s lo que sólo un@ niñ@ puede enseñarte, y renovamos con ilusión nuestras ganas de seguir haciendo un hueco en nuestro corazón a los que están por llegar.
No os olvidéis de nosotras, y BUENA SUERTE.

